¡39 noches y 40 días todo incluido para ti!
¡Aprovecha la oferta!
Como todos saben, estamos en un tiempo especial, que sabiamente ha preparado la Iglesia para beneficio nuestra ama, llamado Cuaresma. Pero no les voy a dar una catequesis sobre la Cuaresma pues se que la mayoría conoce bastante al respecto.
Les voy a contar una historia:

Había una vez un corazón, que tenía muchísimas responsabilidades a su cargo. Ese corazón, al igual que todos, tenía que bombear la sangre a todos los rincones del organismo, también esa sangre tiene que segregarla de sustancias que afectan el organismo. Después de su viaje por el organismo, la sangre queda sin oxígeno y es enviada de nuevo al corazón para que éste la bombee a los pulmones con el fin de recoger más oxígeno. Ese corazón tenía que latir unas 115.000 veces al día.
No obstante, ese corazón pertenecía a una mujer, ¡¡por lo que también tenía que manejar una serie de emociones!! Esa mujer vivía muy agitada! Tenia hijos, un esposo, un trabajo. Se levantaba todos los días a las 5 y tanto de la mañana, y era pensando en los miles de cosas de ese día, que si el desayuno, que si las meriendas y comida, que si los pendientes del trabajo, en fin. Y el día que se levantaba tarde, los latidos de ese corazón se triplicaban. También se llenaba de muchas emociones, alegrías, miedos, sustos, preocupaciones, caídas y levantadas. También tenía que manejar los sentimientos de culpa, odio, envidia, criticas, enemistades, etc. Cuánto trabajo para ese corazón!
Pero si esto fuera poco, ese corazón, también tiene un alma. Y esa alma requiere también ser alimentada, cuidada, descansar. Y ese corazón decía con exclamación: ¿Y más tareas de las que tengo? ¿Como le doy descanso a mí y a esta alma? Vamos más forzados que el cuerpo físico, pues cuando el cuerpo duerme, el corazón aun trabaja. Al cuerpo si esta adolorido, visita un médico, toma medicamentos, le damos un masaje y se alivia, pero quien le da masajes al corazón y al alma? A qué medico llevas tu alma y que medicamentos le das?
Buscando respuesta, el corazón se asomo a una Iglesia y vio a lo lejos ese letrero muy atractivo que decía “39 noches todo incluido, para tu alma”, no te lo puedes perder! Y mas abajo una cita bíblica: Sólo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación. Salmo 62,1. Y el corazón entró, tomó su boleta (gratuita) y decidió abrirse a ese espacio que le había preparado su Iglesia para sanar, reconciliarse, perdonar, convertirse, durante 39 noches y 40 días todo incluido.
¿Y tú, tomaste tu boleta y entraste? ¿O estas esperando que llegue los días de la semana santa, ir a las actividades, sentarte, salir y continuar viendo esto como un momento que viene y se va todos los años?
Te recuerdo que por si mismo, el hombre no tiende a hacer esfuerzos por el beneficio de su alma, sino por el beneficio del cuerpo. Esa es su naturaleza. Entonces, hay que hacer un sobre esfuerzo, pelear contigo mismo, morir al “Yo” humano, para buscar esa salvación que dejó Jesucristo a través de ese padecimiento y muerte en cruz. Como la mujer que tiene que dar a luz, tiene que pujar, para que el bebe nazca, si no puja, el bebe puede morir. Así mismo, si no me esfuerzo ni me decido por limpiar mi interior, mi alma puede perecer.
Sólo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación. Salmo 62,1. Y te pregunto: que cosas perturban, estropean y dañan el alma, que no la dejan descansar?
Y que cosas debemos hacer para inducirnos a cambiar? Y aquí si voy a incluir un poco de la catequesis de Cuaresma.
La primera práctica cuaresmal es la oración, condición indispensable para el encuentro con Dios. Ninguna relación sobrevive sin hablar, ni de amistad ni de pareja. Con ella, el cristiano dialoga con el Señor, deja que la gracia entre en su corazón y, como María, se abre a la acción del Espíritu Santo dando una respuesta libre y generosa (Lc 1,38).
Cómo se que la oración es efectiva? Cuando se ve un resultado: 1- Cuando recibo lo que pido de Dios o cuando Dios recibe lo que quiere de mi.
La segunda práctica es la mortificación que se realiza cotidianamente y sin necesidad de hacer grandes sacrificios. Con ella se ofrece a Cristo aquellos momentos que generan molestias y se acepta con humildad y alegría las adversidades.
La tercera práctica es la caridad y San Juan Pablo II explica que está enraizada “en lo más hondo del corazón humano: toda persona siente el deseo de ponerse en contacto con los otros, y se realiza plenamente cuando se da libremente a los demás”.
Que incluye este resort para mi alma?
- Trago de bienvenida: Cenizas que me recuerdan mi nada, en forma de cruz para indicarme que mi arrepentimiento es la entrada a la salvación que me dio Jesus a través de su cruz
- Las habitaciones más cómodas, con unas almohadas hechas de plumas de ángel, llamadas “Examen de conciencia”, que te harán dormir en la mejor tranquilidad nunca antes vista.
- Varios Spas disponible a través de la confesión, que dará a tu alma tranquilidad y aliviará sus cargas más pesadas.
- Gimnasio gratis a través de Retiros de Cuaresma, que te prepararán para estar en forma, tan fuertes como para mover la roca que Jesus movió al resucitar.
- Incluye proteína de más alta calidad, que fortalecerá los músculos de tu alma, para hacer el espíritu mas fuerte y controlar la carne, Llamada “Ayuno Protein Tech”, sabores de chocolate y fresa.
- Las más cálidas playas, llenas de agua viva, ubicada en el municipio “El Sagrario viviente”, también llamado “El Santísimo”, siempre disponibles, que te refrescarán el alma desde que entres a ellas.
- Wifi gratis, ilimitado, para que estés siempre conectado. Contraseña: La Oración (todo pegado y en mayúscula).
- Plan de remuneración llamado “Limosna Fidelity club”, mientras más des a quienes más necesitan, más gracias espirituales recibirás. Mientras mas gracias espirituales acumulas, las demás cosas vendrán por añadidura.
Lo único es que No es gratis, requiere que pagues con tu disposición, haciendo un retiro de tu cuenta de la pereza (la pereza no quiere nada con la conversión), y de la excesiva preocupación de lo que llena la carne, depositándola a los pies de Jesus. Y en cambio abriendo una cuenta en donde puedas acumular tesoros en el cielo.
¿Viste que ganga? ¿Ya preparaste tu equipaje para entrar? La oportunidad de conversión es todos los días, pero en este tiempo la oferta es especial. Tú decides.
Nota: Esta fue una prédica que preparé para mi Grupo de Oración Génesis, el año pasado, como inicio de la Cuaresma 2020. No pensaba que un año después la estaría compartiendo a través de un blog propio. Espero que este tema te sea de bendición y sientas ese llamado a acercarte mas a la fuente de vida que es Jesús.
Con mucho cariño,
Karina
Florecer en el desierto

¿Es acaso eso posible? Pues dice la biblia en Mateo 19, 26 que “para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible“, con esto dándonos a entender que aun aquellas cosas que no nos podemos imaginar como lógicas o reales, para Dios lo puede ser, pues “Sus pensamientos no son los nuestros” (Isaías 55, 8). Con este título, me quiero referir a dos cosas: 1) literalmente a que sí hay unos maravillosos casos de escasos desiertos que florecen, 2) quiero hacer un símil para tu vida, en donde verás que aun en circunstancias donde todo está adverso y parece no haber esperanza, tú puedes florecer!
El extraño fenómeno que hace florecer el desierto

Le llaman “el milagro del desierto”, pues por lógica cuando pensamos en desierto, nos remontamos a aridez, sequía, vacío, calor, características totalmente adversas como para que una planta crezca y encima de eso, florezca. Esto ocurre en el desierto de Atamaca, en Chile, el cual ¡es el más árido y soleado del mundo!
Pero mira algo, aunque las aguas superficiales de este desierto son prácticamente inexistentes, esconde reservas de aguas subterráneas que fueron recargadas hace miles de años, y tiene que ver con los procesos geológicos, geomorfológicos, hidrológicos e hidrogeológicos que ocurrieron en el norte de Chile.
Ahora bien, vámonos al símil con tu vida…
Sin duda alguna, hay momentos de nuestra vida en los que todo parece “irse a pique” como decimos los dominicanos, refiriéndonos a que se va a arruinar. Triste es también cuando es en asuntos a los que le hemos dedicado mucho esfuerzo, ilusión, hemos perdido horas de sueño, etc. Pues hay cosas que se nos salen de las manos o elementos externos que no podemos controlar y no esperábamos.
Cuando terminé el bachillerato, iba a ingresar a una universidad pública, porque no contaba con los recursos para acceder a una universidad privada. Sin esperarlo fui sorprendida con una beca en una de las universidades más reconocidas de mi país (el Instituto Tecnológico de Santo Domingo –Intec); digo que fui sorprendida, porque no la busqué, simplemente me avisaron que el Distrito Educativo había seleccionado algunos estudiantes de algunos centros para otorgarle esa beca auspiciada por el Banco Central de la República Dominicana. No obstante eso, patrocinado por Claro Dominicana, me fue otorgado una computadora y un celular. Yo estaba en shock, estaba viendo un maravilloso fruto de haber cursado la escuela con tanto sacrificio (estudiaba bastante lejos de donde vivía, y me trasladaba en transporte público más unas cuantas caminatas a pie).
Me recuerdo que todo fue tan rápido, el año escolar finalizó en Junio y las clases en Intec empezaban en la primera semana de Agosto, por lo que el proceso de inscripción, examen de admisión, etc, había que hacerlo de inmediato. Todas las gestiones de obtener los documentos de lugar, las hice yo misma y recuerdo un día que salí a resolver parte del papeleo, que tuve que caminar unos 5 kilómetros a pie, con un tremendo sol, porque el pasaje no alcanzaría para tomar el último transporte para llegar a mi casa. Pero esto no fue nada, para los otros sacrificios que se avecinaban al entrar a la universidad, quienes estudian o estudiaron en Intec, entenderán mejor, jaja.
Para conservar aquella beca, tenía la obligación de mantener el promedio por encima de 3 puntos. En resumidas cuentas, por momentos pensaba en que eso no sería posible, porque se reunían el estrés, el cansancio, la frustración con la preocupación y como que se empezaba a secar la tierra. Justo en esos momentos de frustración, me obligaban a hacer una pausa en ese desierto y me recordaba aún más que quién me había puesto allí, también me había dado reservas de agua profundas, que requerían que me detuviera, las descubriera, y las hiciera salir a la superficie en mi auxilio.
¿A qué se refiere esto? Los desiertos son para un propósito, lee Oseas 2,14 “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”. Es decir que Dios nos lleva al desierto para hablarnos y la clave para salir del mismo es escuchándolo, pidiendo el discernimiento para entender y esperar pacientemente respuesta, pues yo misma he confirmado que Dios da respuestas a las oraciones. Lo que ocurre es que no necesariamente te va a hablar textualmente como una persona, pero sí se auxilia de detalles, acontecimientos, su palabra y hasta de otras personas para mostrarte la respuesta. Y algunos dirán, ¿pero cómo se escucha a Dios? Con oración humilde, constante y confiada, pues dice la Biblia que “Al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás” Salmo 51, 17.
El reto está en mantenerte atento y con oídos y corazón abiertos, ansiosos por escucharle. Pues está escrito en 1 Juan 5, 14 “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”; y en Jeremías 33, 3 “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.
Volviendo al ejemplo de mis vivencias en la universidad, dejo claro que obvio esto es prácticamente nada, para las dificultades que se nos pueden presentar en la vida, pues pasar o no de buena forma la universidad, no necesariamente definirá cómo nos irá en la vida. Para gloria de Dios, finalicé manteniendo la beca con buen índice académico. En estas experiencias acontecidas, en las que vi como Dios hacia brotar agua de donde yo no me imaginaba, me sirvieron para afianzar mi fe, y poder enfrentar otras situaciones en donde recordé sus grandes promesas. Una de estas es:
“Que se alegren el desierto y la tierra seca, que con flores se alegre la pradera. Que se llene de flores como junquillos, que salte y cante de contenta, pues le han regalado el esplendor del Líbano y el brillo del Carmelo y del Sarón. Ellos a su vez verán el esplendor de Yavé, todo el brillo de nuestro Dios.” Isaías 35, 1-2
Para orar no necesitamos ser expertos, a orar se aprende orando; lo que sí te comparto es lo que a mi experiencia es clave para una oración eficaz:
- Con fe, no dudando
- Humilde, no exigente ni un intercambio
- Constante, no un día sí y otro no
- Paciente, esperando el tiempo de Dios
- Sincera y con arrepentimiento, pues Dios conoce nuestros corazones
- Con oídos atentos
- Íntima, dándole prioridad y espacio exclusivo para la misma
Estoy 100% segura que se verán los frutos de tu oración y recuerda que estos frutos no necesariamente será lo que queremos, pero sí será lo mejor que Dios ha preparado para ti.
No importa el momento de dificultad, aférrate a las promesas de Dios y busca el agua viva que te hará florecer en el desierto.
Te invito a que si lo prefieres, nos compartas tu experiencia o testimonio.
¡Bendiciones!
Karina
¡Valentía para cada día!
¡Pon tu mirada en lo alto, encomienda tus batallas a Dios y no temas!
Este es el primer post de la sección que he denominado The God´s box, o la caja de Dios, de la cual sacaré mensajitos de esperanza, de fe, de alegría de saber que Dios es Dios y nadie es como él, todo basado en las sagradas escrituras y en mi experiencia de fe. Y el primer regalo que saco de la caja de Dios es sobre la valentía. Y recuerdo de una expresión que decimos comúnmente los dominicanos cuando hay una situación que no podemos cambiar que es “Na´ valor!”. Osea que si hay algo que no puedo cambiar, en vez de preocuparme debo ponerme los pantalones y armarme de valor.
Te digo una cosa y también la otra, pues reconozco que normalmente como humanos, solemos asustarnos, acobardarnos, tener miedo por lo desconocido. Y no es casualidad entonces que Dios, quien nos conoce de arriba a abajo, sabe bastante bien que somos miedosos, por lo que nos ha dejado el calmante en su palabra. Un mandato que nos repite muy frecuentemente es: ¡No temas! ¡No tengas miedo! ¡Se fuerte y valiente!, entre otras variantes. ¿Será coincidencia que lo mencione unas 365 veces?
La mayoría de nuestras preocupaciones están derivadas algún miedo sobre lo que podría suceder. Nuestra cabeza se invade de tantas dudas, para cada una de las cuales Dios nos recuerda ir hacia Él llenos de confianza a través de la oración.
Si apoyamos nuestra vida en nuestras emociones, tambalearemos, pues estas cambian constantemente. Hagámoslo en la palabra de Dios que es la misma ayer, hoy y siempre, es firme, real, verídica, se cumple.
Aquí algunas menciones en la biblia que te llenarán de fortaleza: (textos tomados de www.aleteia.org )
En Deuteronomio 31,6 se nos exhorta a depositar nuestra confianza en Dios, en que no nos abandonará cuando le ponemos primero a Él en nuestra vida: “¡Sean fuertes y valientes! No tengan miedo ni tiemblen ante ellas. Porque el Señor, tu Dios, te acompaña, y él no te abandonará ni te dejará desamparado”.
En Salmos 27,1 recordamos que ninguna decepción terrenal puede destruirnos: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?”.
En Jeremías 1,8 leemos: “No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte”, dice el Señor.
En Mateo 10,28: “No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena”.
Lucas 12,7 nos dice: “Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros”.
¿Cuál otra cita bíblica te llena de confianza y esperanza?
Sabemos que este año 2020, se ha ganado el premio en cargarnos de incertidumbres, temores, etc, pero con más razón aun necesitaremos alimentar nuestra mente y espíritu de su palabra santa en la que se encuentran todas las medicinas a nuestras dolencias internas. Mientras escribía este post, me llegó a la mente una canción del grupo Alfareros llamada “El medicamento”. Escúchala y dime si te gusta tanto como a mí.
De paso escucha estas también:
Un abrazo,
Karina


