Tips / trucos para evitar problemas al hornear

En este artículo te voy a contar unos trucos básicos que debes tomar en cuenta a la hora de preparar recetas horneadas, para que puedas evitar problemas comunes y alcanzar el resultado deseado.
1- Es primordial que precalientes el horno a la temperatura indicada, y cuando haya alcanzado esta temperatura, entrar la mezcla, no antes. Para asegurarme de que la temperatura es la correcta, utilizo un termómetro de horno, porque el de las estufas no siempre está calibrado. El que uso, lo puedes encontrar en Amazon en el siguiente enlace:
2- No abrir el horno antes de que se haya pasado la 3/4 parte del tiempo de horneado, pues al hacerlo antes, interrumpes el proceso químico de las masas y estos se hundirán, no subirán adecuadamente.
3- Sigue la receta paso a paso, no quites ingredientes sin sustituirlos por otro de igual equivalencia. Por ejemplo puedes sustituir 1 huevo por 1 cucharada de linaza más 3 cucharadas de agua. También se puede cambiar la cantidad de mantequilla, por un 15% menos al usar aceite, es decir 100 gramos de mantequilla, por 85 gramos de aceite. Yo suelo hacer cambios en los ingredientes que se me puede dificultar tener o por lo que considere más adecuado o saludable, pero siempre tomando en cuenta las proporciones y funciones del ingrediente.
4- Usa las medidas/ instrumentos adecuados. Las recetas son fórmulas químicas, que si no tienen las medidas adecuadas de los ingredientes, puede que no salga el resultado esperado. Lo mejor son las recetas con medidas por peso, pues son más exactas, pero puede parecer más complicado para algunos. Los sets de tazas medidoras así como el set de cucharadas/cucharaditas, los consigues en cualquier supermercado, a muy bajo precio los que son de plástico. Hay otros que son de acero inoxidable que cuestan un poco más.
También mira esta opción en Amazon, que incluye tazas y cucharadas, de acero inoxidable y plástico y a muy buen precio.
Si quieres una balanza, la que tengo desde hace más de 3 años es ésta. Trae un tazón de medir en acero inoxidable.
5- Hornea en tamaño similar. Por ejemplo si vas a hacer galletas, trata de que estas sean más o menos del mismo tamaño, para que las más grandes no te queden crudas o las más pequeñas no se te quemen, ya que estas se cocinan más rápido. Lo mismo si haces bizcochos o cupcakes. Si voy a hacer galletas de las que no son con cortadores, por ejemplo galletas de avena, uso una de las cucharas de helado, para asegurarme de tomar la misma cantidad, además de que me ayuda a soltar fácilmente la masa en la bandeja. Mira este set de 3 tamaños en Amazon:
6- Para los bizcochos y cupcakes, nunca llenes los moldes por completo, sino solo unas ¾ partes. Esto para que no se rebose o se salga por los lados.
7- Cuando vayas a comprobar si el bizcocho está listo, introduciendo el palillo, hazlo por la parte central, que es la que más demora para cocinarse.
8- Es recomendable que cuando saques el bizcocho del horno, lo puedas colocar sobre una rejilla unos minutos, así el calor no se condensa en la parte inferior del molde.
9- Antes de desmoldar, deja enfriar el bizcocho unos 15 minutos o más, para evitar que se rompa.
10- Para las galletas, necesitarás usar papel de horno para evitar que se peguen a la bandeja, pero también está la alternativa de estas alfombrillas de silicón, excelentes para que logres la misma función:
Ahora veamos los problemas más comunes y cómo solucionarlos. Esta parte la he tomado del blog de www.yosidetalles.com, incluyendo las imágenes.
Los PROBLEMAS más comunes y cómo solucionarlos:
Los problemas habituales que podemos encontrarnos al hornear nuestros bizcochos, tartas y cupcakes son los volcanes, los bizcochos hundidos o apelmazados… vamos a ver cómo influye el horneado en ellos y cómo podemos solucionarlos.
“Se me ha hundido el centro”
Normalmente, los problemas de “hundidos” suelen ser por procesos relacionados con la levadura… Si tu bizcocho o cupcakes se han hundido en el centro, puede ser por tres motivos:
- ¿Has abierto el horno antes de tiempo? Recuerda que sólo puedes abrirlo cuando el bizcocho haya subido a su punto máximo, o cortarás el proceso de la levadura y se hundirá.
- ¿Has movido el molde mientras todavía estaba la masa cruda? Esto también puede afectar a que un bizcocho suba bien.
- ¿Estaba el horno demasiado caliente? De ser así, puede parecer que por fuera el bizcocho está listo y al sacarlo, como todavía está crudo, se hunde.
“Mi bizcocho no sube”

El problema de que un bizcocho no suba bien suele deberse a la temperatura del horno, porque ésta sea demasiado baja. También puede ser que no hayas puesto la cantidad correcta de levadura, asegúrate de seguir la receta paso a paso.
“Mi bizcocho parece un volcán”

Cuando un bizcocho sube demasiado en el centro, tanto que parece un volcán, en vez de quedar bien planito, suele ser porque la temperatura del horno es demasiado alta. Lo mismo ocurre con los cupcakes. Para la próxima vez, baja 10ºC la temperatura hasta que consigas que te queden perfectos. Ayúdate de un termómetro de horno para conseguir la temperatura exacta.
“Mi bizcocho está muy seco”
Este problema puede deberse a la misma receta, que le falte líquido… pero si no es así, asegúrate de ajustar perfectamente la temperatura del horno, probablemente esté muy alta.
“Mi bizcocho tiene corteza dura y oscura”

Es porque se ha quemado. Seguramente la temperatura esté muy alta, prueba a bajarla un poquito. Si no, también hay otro truco: cuando veas que el bizcocho ha subido hasta su máximo, en el momento en que empieza a oscurecerse la superficie, abre el horno y ponle encima una hoja de papel albal: así protegerás su corteza y no se quemará.
“Mi bizcocho está agrietado o tiene burbujas en la superficie”
El problema, de nuevo, es la temperatura: seguramente era demasiado alta. Intenta bajarla unos grados la próxima vez, y verás como el resultado es perfecto.
También puedes tener problemas cuando se hornea en alturas muy elevadas. Por ejemplo, si vives en lugares muy elevados, y aún ajustando la temperatura del horno a la perfección tienes problemas. El motivo es que la presión atmosférica es menor, y la presión del calor hace que las células del aire se expandan más rápido, haciendo que el bizcocho crezca desmesuradamente. Para solucionar este problema, si es tu caso, prueba a subir la temperatura del horno unos 20ºC, y hornea tu bizcocho durante unos 5-10 minutos menos de lo habitual.
En conclusión, gran parte de nuestros problemas son dados por el horno, el no tener control ni conocimientos del mismo, para lo que como te mencioné, adquirí el termómetro de horno, que me ha ayudado bastante. También sigue la receta paso a paso y usa las medidas correctas. Espero que todos estos trucos te sean de mucha ayuda y evites tus dolores de cabeza al hornear.
Cuéntame, ¿Cuáles han sido tus problemas al hornear? ¿Se te ha presentado algún otro distinto a estos?
Hasta la próxima,
Karina