Plastilina casera para niños

Una de las actividades que los niños disfrutan más, es manipular cosas, sentir texturas, ver colores, tirar, romper, etc. La plastilina o masilla, es espectacular para ellos, porque no solamente ponen manos sobre ella, sino que pueden crear hasta donde su imaginación se lo permita.
Y es que esta actividad que se puede ver simple, tiene muchísimos beneficios para ellos:
1– Estimula su creatividad, llevando a la realidad sus ideas, es como si hicieran el dibujo que tienen en su mente, pero en 3D 🙂
2- Favorece la relajación y concentración, pues para trabajar la plastilina deben estar sentados, concentrados y tranquilos. Así que esta es una excelente forma de tranquilizarlo por un momento, jajaja.
3- Ayuda a identificar los colores. Esta es una actividad ideal para que conozcan los diferentes tonos y a la vez, aprendan los resultados de mezclarlos.
4- Estimula la motricidad fina. Según una publicación de la Universidad de Stanford, los pasos que deben de realizar al trabajar con plastilina, como amasar, separar y luego unir, son movimientos que contribuyen con el proceso de aprender a escribir, amarrarse los zapatos o abotonarse la ropa. Además, mejoran la fuerza, destreza y agilidad de las manos, en especial de los dedos.
5- Ayuda a diferenciar cantidades, tamaños. Al moldear la plastilina, reconocen la diferencia de los tamaños grandes o pequeños, mucho o poco, lo cual les ayudará en la parte numérica.
6. Ayuda a mejorar su autoestima. Sí, porque al crear cualquier figura sienten que han realizado una obra de arte! lo cual los hace sentir satisfechos, felices, emocionados. Siempre exprésale admiración y felicitación por las actividades que hace tu pequeño.
Ahora bien, procedamos a preparar una plastilina o masilla casera, no tóxica, ideal si tu pequeño suele introducir todo a su boca. Tampoco es para que se la coma, jaja, pero si ocurre que la pone en su boca, podemos estar tranquilos que no le será dañina, pero obviamente debemos estar atentos, porque seguro que la dejan caer al suelo.
Esta masilla es facilísima y la puedes hacer integrando a los niños para que se diviertan también en el proceso.
Ingredientes:
- 2 tazas de harina de trigo
- 3/4 taza de sal
- 3/4 taza de agua
- Colorante vegetal
Procedimiento
1- Mezclar la harina y la sal
2- Agregar el agua poco a poco e ir amasando. La consistencia debe ser blanda para que no se quiebre
3- Agregar unas gotitas de colorante vegetal de tu preferencia. O dividir en varias porciones y colocar colorantes distintos a cada una.
4- Amasar hasta lograr la consistencia deseada. Si está muy seca, puedes agregar un poquito de agua, con cuidado de no pasarse de cantidad. También si está muy aguada, agrega un poco de harina.
Para conservarla, guárdala en un envase hermético o en una funda ziploc. Si notas que se va secando, puedes agregar un poquito de agua y guardarlo en la nevera.
Prepárala y ¡cuéntame cómo te va!
Un gran saludo,
Karina
